A Brigitte Bardot
adalida de foquitas
saludan mis rellenos
rodando mullidores
como huevos de pata
en huecos de gata.
Excelencia de harenes
líder burda
ermitaña de burdeles
paladina del amor con un soldado
Griega
Mi rehén, mi calamar, mi tintadora
Muchos palmean los azulejos
disfrutando nalgas culares,
arrugas y papadas
rellenas de nada
blancas de agua bolluda
rojo boca y pelo sol huído del moño señorita,
señorita de focas descabalgada
por hombres de despertar poco ansioso huída.
Qué nardo te colma, Brigit, ¿qué nardo?
No recuerdo ningún modelito tuyo
¿Vestías?
Brutalidad de ropas, reflejos, tapujos,
flacideces que no los mármoles sabrían nunca imitar
morbidores de leyenda
batidores en contienda con carniceros
Al ataque
Al enemigo
Expulsión.
Vuelven la lucidez y el gorro frigio
¡Oremos por tí, pomposa!
Dios sabe cuánto estamos esperando
(mis ojos conservan tu mirada cochina)
la invitación:
el timbre de la puerta pirenaica, rín, ¿quién ama?
nuestra sexonona vecina buscándonos
para ir a la playa.
Hace sol
Llevo una camisa de colores
De mi pecho salen flores
cuyo nombre desconozco
Acompáñame hasta el cielo
Los caminos no fatigan
Vuela un hombre, corre un ave
la bandera de la milla
Soplan los vientos alternos
Brotan aguas minerales
La humanidad en silencio
Se deshace
Tiempos caldos, infantiles
descubrimientos pasados
amargores perdedores sabedores de derrota
saluditos remilgados
Del infante, los calzones
De la moza, el revolar
¡A mí los parias, los nobles
los horizontes, el mar!
Cascabel de tres campanas
Suenas tin, ton, suenas tan
Tin ton tan junto a la arena
De la playa medieval
Al amor de los rebrotes
Al compás multiplicado
Mis islitas son islotes
donde otear, fatigado
(hacia donde caminan los que dicen que el infierno es cursi, nado)
¡Un pájaro!
¿Qué hace aquí?
¿Quién le ha abierto la puerta?
No, es que en tu gozadumbre
has pensado que estarías
más contento e inspirado
tomando del natural
apuntes originales
¿muestras de la naturaleza?
Sí, y tras hacer tu gimnasia
te has vestido y te has duchado
y por la calle, empapado,
has entrado en el metro
para salir al final
donde la luz se distiende
y hay una cervecera
¿me he sentado?
has seguido hasta más allá de las primeras hierbas
sin llegar al monte
y te has puesto a pensar en faldas
porque hacía viento
¡Un pájaro!
¿Qué hace aquí?
Simboliza las bragas.