Amor, rey de la escena
He de cambiarte de nombre
Te llamaré Oriente
Te llamaré Susana
Te llamaré Poniente
Te llamaré Ana
Te llamaré en el frío de la noche sin tapas
Amor de imposible nombre
Te llamaré Roma
Y todos entenderán
Porque yo soy muy sencillo
No se precisan mapas
No serán mis palabras
Las que te harán tropezar
Sino mi palo
Ponte en la fila enseguida
Quita esa pinta de atrapamoscas
Tú aquí no has venido a hacer nada
¡Toma!
(palazo)
Una buena explicación
vale más
que un par de cenas
en el chino
Un hombre pequeño
Con pantalones cortos
Camina por la calle “Legal”
Otro hombre alto
De hombros anchos
Camina por la calle “Gatos”
Yo mismo no soy pequeño
Ni ancho
Por lo cual no hay conclusión
Cuando está pasando piensas
En cuándo se acabará
Cuando está pasando quieres
Guillotinar a tu mente
Y cuando a mí me pasa
Lo cuento con tristes palabras
Con billetes y con lágrimas
De jinetera cubana
En el fondo no me puedo contener
Vivo la vida a pleno freno
Dí algo de mí a tu vecino
Suministrarme veneno
No puedo
Me han dicho que es mortal
Por eso
Lo pasaré mejor que nadie
Por eso
Pásame el frasco
No puedo
Pásame el botellín
Atráeme la brisa
Atráeme el calor
Acércate deprisa
La camisa reposa
En el colgador
Abre otra página verde
Suelta la lámina de presilla lisa
No te pilles los dedos
Con el sujetador
No muerde
Ve más a misa
Cárgate de limpio dolo
Necesitamos pecados
Para expulsar
La linfa por el arete
¡Para!
¡Detente!
¡Escucha!
Esto no tiene ningún sentido
Yo también lo he olvidado todo
¿Pero a quién le importa?
Ponme ración de chicas, brezos y queso de Cabrales
Suspira intensamente al atardecer
Hazme un hueco en tu cama
Trátame como a tu perro
Cuando cuentas que le duermes
Si me comes
La parte de abajo
De los huevos
Mi sombra
Seguirá tus pasos con cada puntillita
Perseguirá tus humedales
Con cada garza
Unas rodajas de vino
La ambición de hacer camino
En un rincón, apartada
Viendo la luz
Desde un ojo de lengua
Hueco
En
Al amor de tu rescoldo
Cautivo y confeso
Profeso la noble sed del ciego
Poseso de ira protestante
Maldiciendo el sol y el silencio
Con un capote viejo
Rojo y oro
Tufo de vino
Cual la bandera de España
Dicen que trae mala suerte
Olía que apestaba
Que si algún día
En algún pub de Málaga
En la costa del Sol
Trabajas la temporada
Y en los descansos afinas tu guitarra
Con púas de espinas de dorada
Que si queda un huequecito
En el pub
Quiero ir a trabajar
Yo también
Al lado de mi amigo
Para que no me olvides
Te doy la foto de Madrid
Para que me ames siempre
Te doy la foto de Madrid
Para que se rompa el cielo
Cuando salgamos a la luna
Para que no quede nadie
Cuando hayamos vuelto
Te doy la foto de Madrid
La que salió movida
Si me compro un mono
Que me empieza a hablar
¿Qué he de hacer, doctor?
¿Y si me compro un loro?
Porque un conejo no me voy a comprar
Un pajarito, sí
En su jaulita
O un cachorro de león
Para que folle a
Y me deje en paz
Su voz de abeja
Durmiendo en tu oreja
Su ropa de zorra
Dispuesta en bandeja
Su alma de rosas
Su espíritu de rebeco dócil
Sus pies como último regalo
Sólo una palabra más
La quiero
A mi izquierda, un amigo
A mi derecha, un amigo
No sé a dónde me llevan
¿Me dejo ahogar en el vicio?
¿O surjo entre la espesura
Montada en concha marina
Como aquella diosa pura?
Y mis senos, de seguir así
Dotarán de calcio
Por todos los siglos
A todos los masturbadores
Antes del primer vermú
Hacía mucho tiempo
Que no me tomaba
Cinco coñacs
Tampoco sé muy bien
Cómo he sobrevivido
Todo este rato
Esperando los cinco siguientes
Dos o tres minutos más
¿Qué hora es?
¿Cuánto tiempo ha pasado?
Si necedad es venir
No será necedad marchar
¡Pedid un taxi!
Se han pasado con nosotros
No les ha gustado nuestro regalo
Vaya beso que me ha dado
¿Anne Louise?
Sin tornillo
¡Puta!