Poesí­as de Alberto Arzua

Empapado

Mi corazón caía

en una buhardilla

de indolentes paredes mal encaladas

junto a un ventanuco flete

que pugnaba entre nubes rosas

de orondos perfiles soflamados,

persiguiendo quizás a las tejas

y, a lo lejos, a vuelo de aficionado,

a los barcos de quilla comercial.

 

Así bogaba tras alguno mi corazón

El solo

porque yo no conozco otra buhardilla

que el salón comedor que me atrae

hacia mis padres

tapizados de violeta.

 

Y de buhardillas indolentes asco las tengo, asco,

y me persigno para que mi grueso músculo vuelva

a sus soflamas y estiletes

dejando reposar los falsos inicios

de barcos aficionados

bajo imposibles nubes violáceas

perseguidas por un único ventanuco pesadilla

desde Sevilla hasta Madrid

una única tristeza

pugnando entre corazones dilatentes

en el hatillo violeta de un confesor

cansado

que llama a las puertas mercando pecados

↑ 

.

Orla divina

Por parejas o por tríos

se acercaban

Algunos iban solos

haciendo un esfuerzo

tirando del pequeño carrito

orgullosos de asistir

invitados a la ceremonia

cubiertos de un cielo enorme

que les servía de capa

oliendo a verde y nata

sin apresurarse

pero todos a tiempo en la plaza principal

cumpliendo con los minutos

como cumple un bucanero

acostado en la sentina

imaginando a la mujer del capitán

más fresca que el agua

hermosísima

de voz doble

que acompaña y responde

a las venas del cuerpo blanco

prodigio de teoría musical

sobresonando al cántico de las vírgenes monjas

que reciben a los abstractos

llegados de las subsedes para oírlas

brillantes de negro como la luz del sagrario

frente al que arriman

cuerpos de bigotes y de gordos

en situación de arrobo

y voluntad de volver

volver aquí mismo

donde acaban de llegar sus zapatos mágicos

sus aviones de plata

su lugar en el mundo junto a las castas esposas

doncellas de fuerte sangre

que fuman, suman, tejen pábilos dulces

tan dulces que verlas brillar es un gozo

de almas nuevas, ellas,

las mujeres del fundador

en carne y tejidos

de falda y pecho pecadoras

de olor a camisa

a excesiva habitación

de ropa exterior, exterior

con una sola mano la abarcas toda

desde la ropa exterior al desnudo

con la misma facilidad que les impide

untar en la tostada

te hunden antes del desayuno con una mirada

limpia y vacía, colonia azul

de foto sin revelar

de foto expuesta a demasiada luz,

mujer, tú eres el sueño de un hombre

tú mereces al comandante de Cristóbal Colón en la cama

porque tú nos has hecho

y por tí somos machistas

pues ellos se nos resbalan

se siguen atomizando

merced al beato santo

que prohibió la extremaución

si pecaban

mas les dejó mirarlas

vivir en el mundo pecador

y se las pidió de secretarias

y se complació

dejándoles tener hijas con ellas

hijas, si cabe, más bellas

y permitió invitarlas a la cena

(vivamos en el mundo ya que estamos invitados)

y dudar... mi señora, mi nena...

Tu señora.

 

A golpes de medicina

No me sirven los trapillos de polvo

Ah, ya sé, una servilleta

Pero han caído los granos al suelo

Ven a ayudarme

Me limito a mirar

Este es el momento secreto

Y esos son unos golpes

Lo estoy haciendo todo mal

Espera

Con desesperación

Todo mal

Y esto son más golpes

Que aperciben, al segundo instante

Del sentido de su acción

Cuando dice: Qué difícil

Significa muy fácil

Como en la traducción del poema de la morsa del muerto Lennon

Tan sólo hay que esperar

El hace: Sonido de cajones, golpidos de armarios

Y lo que él hace es sagrado, nos pone blancos

El jura

Con la ternura de un obispo

Lo he hecho todo mal

Se me ha perdido la mitad

  

A tiempo

Sus expertas seguridades

sus vestidos de época

la hacían gótica

y si ella gótica

yo gotiquísimo, y muy titulado

con carnet de Exactitud

de Limpieza

de Docente

de Olor y Clamores Altos,

muy bien situado

pero inocente

 

y me cubrieron de clavos

y las corrientes de agua que se lanzaron

pasaron a mi lado en viento

por carencia de mentalización

y me vi solo un momento

y en multitud conversante otros

y abyecto poso de defectos

arbitrariamente compuesto

reformado en placas

de cascarilla

de pasta

de hierro

de nafta

de leña o de pez,

un esperpento deseoso de agradar

un fenómeno

un mico exhalante

que merece la pena ver,

un aprendiz de fuego iniciándose

en las doce carnalidades del rojo

en la breve plaza pública

de la claridad

sin preparación

cuando sobre la elevación y en el entorno

inquietos afluentes

gritones, directos, tarados

con mayor presencia, ven, son

y tan sólo oblicuas miradas al cuerpo de la hembra

(que huye sin importarle

quién sujeta

quién sostiene

al que pretende huir con ella)

te permiten llegar a tiempo.

↑ 

Aloe

Ya empiezan

ya salen

ella aguarda

con el vello desencajado

en el alfiler de la corbata de su epi piel

flotando como un higo

a última hora de la tarde

cuando no reconoces su edad

porque el hombre de la playa se la lleva

y de lejos

cubriéndote en el arco de tu propia sombra

la amabas

con su glorioso arcabuz

y el alma prendida en los disparos

salvajes gritos

cerdos impregnados de neutrón

cometas sin cielo

en el autobús del billete automático

excusas por el desastre ecológico

láminas con fotos del Juicio Final

repasabas con el celo

propio de tu sexo

el celo que pega

propio de tu sexo

 

Alumna de profesores

Deja las manos sueltas

hacia fuera

notarás un calambre febril

un ansia caliente

un viento desde dentro,

espera, que aún es pronto

si sientes silbar cinco dedos

en los petisús de la alfombra,

alumna de profesores

bailando como un humo de volcán

perdona que te maldiga

pero tu satisfacción

pasa por en medio de mi carretera

alumna de profesores

si no duermes por la noche

alumna de profesores

es que tu sangre ha brotado

y ha manchado mi espada

y de las sábanas que forman tu cuerpo

elijo aquella manchada

alumna de profesores

elijo aquella manchada

↑ 

Amistades de pasillo

De espaldas a la noche reposas

Tienes ansias

Pero yo quiero tu ayuda

¡Chissssstt!

Demando tu opinión

No me vales descansado

deseoso

temblón

sabedor en varios grados

tontorrón

no me vales histérico

enojado

fallón

seguro de tí mismo

¿De tí mismo?

¡No me...! ¡Ignorante!

Se sabe de dos hombres seguros de sí mismos

de dos hombres solamente

el uno, Guillermo, no atinaba en si era o no maricón

y el otro, Homero, quizá más viejo, tenía muchísimos yos

así que qué me dices de tí mismo, fanfarrón

tu opinión, solo quiero tu opinión

y no me vale en un sobre

con sello, remitente y dirección

chupatetas, quiero tu opinión

y no me vale tí mismo

tí mismo, bof

deja que te aliene y que te desaliene

hasta que no sepas la diferencia

entre una esquina y un rincón

y olvides que existen faltas de otografía

¿Perteneces a la raza dócil?

¿Eres macho?

¿Gimnasta?

Sí, gimnasia

¿Calvicie y supuración precoz?

Sí, gimnasia

Vale. Necesitas hembras y necesitas negras y necesitas grasas

Atiende. Pero no me escuches

¿Sabes pensar?

¡Mal, muy mal!

¿Sabes amar?

¡Mal, mal, peor!

Ah, ah, se te está poniendo una cara de bobo muy interesante

Vayamos al hilo ¡HIHIHIHIHIHIHIHIHIHIHIHIHI!

Formosa. Mares enjabelgados. Seres.

¿Estás?

Sacaré tu opinión ahora.

Tu opinión, amigo

Quiero tu opinión

Dilata tu búsqueda

Hazte daño

haz el mal

hazlo mal

busca

busca

cásate con una negra

quítale los paños

sin manos

está gorda

húndete y

busca

busca

no seas lerdo

sé cerdo

divórciate de la blanca

dale caña

salta por la ventana

quema el chalet

quédate solo, pesado

cásate con otra negra parecida

de rollos amelonados

prueba la postura

en que cada brazo

engancha una masa blanda hacia abajo

completa el círculo con los pies

a ver con los pies, a ver

despega los dientes

porque no respiras casi

y darás cero

en el encefalograma

coloca en el suelo

otra negra

tres negras en total

y con ellas extendidas

aprende a caminar sobre las manos

cáete, claro, así

la cacha entre unos dientes afilados

que te hacen saltar malvado

y al forzar la punta

de tus uñas

que canten

las obesas

que caigas de moratón

que reboten sus nalgas en la madera

y que dándose la vuelta

te ofrezcan más masas más masas más masas

¿Para qué querías tú a la blanca?

Saca tu dedo del agujero

sigue boca abajo

estás más rojo que una raja

ofuscado

buscas lo que todos

lo que ellas

el pellizco

de dos dedos duros

el dolor agudo

el dolor ajeno

en zona cálida y pilosa, denterosa

que se levanta fácil, porosa

deshaciendo las costuras tan monas

y abriendo más lo rojo

que te cojo negra

que te cojo

un pedazo en cada dedo

el gordo calloso que resbala

dentro

y el pellizco del caparazón de pollo

mojado con calor y fresco

¡No sabes respirar!

Coge, coge, coge aire también

también hay que coger aire

¡Ey, ey! ¡Cerdolón!

¡Sí, tú, cerdolón!

Es el momento de las preguntas

No sabes cómo cómo te llamas

No te comas un cómo, avidete

No sabes dónde estás

No sabes sino esa llama que te quema la próstata

Que quema, que quema, jajajajaja. Toma, te devuelvo el ojo

Dame ahora tu opinión, pequeñín

ahora que no eres nada

ahora tiene valor

¿Qué opinas?

No, no te quitaré las negras

¿Tienes criterio?

Perfecto. Me voy a hacer un poco de footing

y luego te ñamo.

Te llamo.

↑ 

Bebe tú también

Has venido aquí

Un orgullo

Has venido aquí para contarlo

 

Espera a que los hombres del capitán de barco

rechacen los argumentos difíciles

 

Espera el tiempo necesario hasta que no suceda nada

durante el tiempo necesario

 

Entonces, levemente

sube a la silla

desahoga de todos la atención

mediante el micrófono de tu propia niebla

y cuéntalo como quizá sepas, a párrafos cálidos

sin elección ni sujeto.

 

Puede que haya participado de extra

en algún spot de maquillaje

en algún bajorrelieve de agua privada

en alguna sequedad práctica

 

Una vez reposado el objeto travieso

bondadoso

puede que se me haya torcido la corona

por apresurarme hacia el fregadero

 

Y al cierre de la emisión

al recordarme intentando

típicas tontas muecas de desesperación lúcida

puede que me haya descuchillado lascas de los oídos

 

Mis amigas están sucias

en mi pensamiento

todas mis amigas se ensucian

con sus propias bocas.

↑ 

Cada vez

Tú, que dices no tener

ningún hijo vivo

dime, ¿cuántos años tienes?

37

¿y tu mujer?

No estoy casado retaco

no tienes mujer

tengo cada vez una mujer

¿cada vez?

nunca una mujer cada vez

¿nunca?

una mujer cada vez

¿quién?

una mujer

¿cuándo?

cada vez

¿estabas ebrio?

estaba borracho cada vez

¿con una mujer?

cada vez

con cada mujer cada vez

¿quién?

nunca una mujer cada vez

¿cuándo?

↑